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Niños y niñas sin techo en España

Odisea Global/ Ollin Rafael

La semana pasada fue presentado en España el informe Niños, niñas y jóvenes sin hogar en España y los datos que muestra son muy graves. Dice que en el país ibérico viven 40 mil niños, niñas y adolescentes tutelados por el estado, 10 mil más en el año 2007, lo cual pone de manifiesto las dificultades por las que en los últimos siete años han pasado los ciudadanos españoles sobre todo, y esto lo reconoce el informe, debido a los recortes sociales y los desahucios que han venido ocurriendo desde que las instancias económicas le han exigido al país más austeridad debido a la necesidad de salir de la crisis. Curiosamente la austeridad en lugar de sacar a los países de la crisis ha provocado situaciones de pobreza aún más graves que las que había, lo cual es bastante normal cuando dejas sin protección social a los cada vez más numerosos ciudadanos vulnerables de tu país. Desde el inicio de la crisis 800 mil niños y niñas han caído bajo el umbral de la pobreza, según un informe de UNICEF (Los niños de la recesión), el mayor aumento de los países desarrollados, solo por detrás de México y Estados Unidos (2 millones y 1.7 millones, respectivamente) gravísimo en un país en las que los desempleados han perdido su derecho al uso de la seguridad social dado que no cotizan.

Hoy, la macroeconomía del país parece estar retomando la senda del crecimiento sin embargo, los ciudadanos de a pie siguen en la caída libre del desamparo. Este panorama es desalentador sobre todo para los niños y las niñas, los más vulnerables en estos casos, no hace falta más que revisar el informe del estado de la infancia en el mundo realizado por UNICEF para darse cuenta que los datos de países desarrollados como España o en vías de desarrollo como Brasil, han empeorado sustancialmente desde la puesta en marcha de las medidas de austeridad y que a pesar de ellas las grandes fortunas en esos países han aumentado exponencialmente haciendo crecer de manera abrupta la brecha social.

Según el sumario de la investigación que realiza la Fundación Simetrías como parte de un estudio más amplio dentro del Programa Daphne de la Comisión de Justicia de la UE (http://agreenment.altervista.org/wordpress/wp-content/uploads/2013/06/Spain-Summary-Report.pdf), en España hay alrededor de 2 millones de niños y niñas viviendo en pobreza, de esos, 33 mil dependen del Estado, el número más alto de toda la Comunidad Europea, y 14 mil viven en sus refugios, 10 mil de ellos son menores 6 años. Pero el problema más urgente son los que viven en familias sin techo y sin comida de los cuales no hay cifras oficiales. Otro de los grandes problemas es el de los niños y niñas inmigrantes no acompañados muchos de los cuales son invisibles ya que no forman parte de ningún sistema de registro, esto incluyendo a niñas atrapadas por traficantes de blancas que están sufriendo abusos sexuales.

Lo más descorazonador de todo es que gran parte de esto, a pesar de la crisis, pudo haberse evitado si se hubiesen tomado las medidas adecuadas, según Carmelo Angulo, presidente del Comité español de UNICEF, medidas que no eran desconocidas para las fuerzas políticas, “Las políticas que se aplican importan mucho. Hay países que han conseguido, no sólo minimizar el impacto de la crisis, sino reducir la pobreza de los niños”. La clave está en las políticas sociales, tal es el caso de países como Chile, Eslovenia o Polonia que a pesar de la crisis han disminuido su pobreza infantil frente a países como España en el que el sistema impositivo y la política social, caída en la inversión en infancia y la austeridad, han contribuido a aumentar la, cada vez más enorme, desigualdad.

LA EDUCACIÓN FUERA DEL DECÁLOGO, PROSPERA TAMBIÉN

Luis Alberto Barquera.

El 11 de agosto el presidente Peña declaró que daba por concluidas las reformas que México necesita. Sólo unos días más tarde, el 26 de septiembre, con la desaparición de 43 normalistas, 6 muertos y una veintena de heridos a manos de sicarios organizados desde el gobierno municipal, resultó que seguían pendientes dos: una que garantizara justicia y combate la impunidad, y otra que atacara de frente la desigualdad. Luego, el 27 de noviembre, presentó un decálogo que se percibió como una falta de compromiso con soluciones de fondo.

El decálogo de Enrique Peña Nieto sonó a lo que suena una manera tradicional de colocarse frente a los problemas. De forma declarativa. Invocando las soluciones sin mecanismos concretos para avanzar. Hablando con una contundencia vacía, sin conectar con lo que México necesita. Pareció que no quería llegar al fondo de las cosas. La idea de que mencionando las soluciones éstas se materializan en una suerte de verbo que se hace carne, de sueño que se hace realidad, es lo que ya no se acepta.

Un problema de México es, por lo menos desde la Constitución del 1917, que en el centro no está la garantía de derechos, sino la aspiración abstracta de conseguirlos. Nada horroriza más a los responsables jurídicos del gobierno mexicano, que leyes con “dientes” y plazos de cumplimiento. Para los abogados y legisladores de esta escuela la mejor ley es la que no es aplicable y la que no requiere ninguna inversión. Si se pueden tener programas con “0” pesos, mucho mejor. Así se cumple con el discurso, y se cumple también con el propósito de no alterar las prioridades del gasto. La falta de efectividad atraviesa el Estado mexicano, mientras pervive la máxima virreinal de “se obedece pero no se cumple”. ¿Ese es el “estado de derecho” que queremos? Véase, por ejemplo, la iniciativa preferente que envió el presidente Peña en materia de infancia, que tuvo que ser modificada hasta en 90%, porque se pretendía que fuera aprobada sin tener “dientes” y sin implicar recurso alguno para lograr su implementación.

Voltear la mirada a Chiapas, Guerrero y Oaxaca es, sin duda, muy positivo, pero hacerlo sin la perspectiva de que el Estado debe garantizar derechos es más de lo mismo. Hacerlo sin buscar efectividad significa seguir posponiendo la posibilidad de construir condiciones para el desarrollo y la paz en el mediano y largo plazo. Y hacerlo sin considerar a la educación de niños, niñas y adolescentes es impedir que los más pobres puedan participar en la propuesta de activación económica que propone el presidente.

En este sentido vale la pena analizar a Prospera, el programa federal insignia de transferencias condicionadas, porque podría ser el instrumento más importante del gobierno para focalizar acciones de desarrollo hacia la población más pobre y lograr efectividad, sin embargo no se aprovecha cabalmente. Aunque la evaluación demuestra que ha sido importante para que muchos niños accedan a la educación (y a la salud), dista mucho de cumplir con uno de sus objetivos, que es desarrollar capacidades educativas reales, por lo que no alcanza a funcionar como un instrumento verdaderamente igualador.

Prospera tiene un padrón de 5,856,392 familias activas y un total de 5,997,454 becarios activos de primaria, secundaria y educación media superior (mayo/junio, 2014).

Si se quiere mayor igualdad se tendría que avanzar en lo que propone Carlos Muñoz Izquierdo, Premio Nacional de Ciencias y Artes 2012, para esos becarios: “las becas que distribuye la SEDESOL (a través del “Programa Oportunidades (Prospera)”) son entregadas a las familias sin implementar en las escuelas a las que asisten los becarios, las medidas pedagógicas que son indispensables para ofrecer a esos alumnos una educación que se adecue a las condiciones socioculturales en que se encuentran. Como reiteradamente se ha demostrado, esas ayudas financieras son necesarias, pero insuficientes, para asegurar los aprendizajes de los niños.”

Prospera, además, tendría que preocuparse por los niños fuera de la escuela: sólo alcanza un promedio de 1.02 becarios por familia. ¿Y todos los demás niños, niñas y adolescentes que integran el padrón de familias de ese programa pero no son becarios? Están trabajando o migrando o siendo explotados de múltiples formas y Prospera sólo voltea la cara para no mirar. Si consideramos que se estima el promedio de hijos por familia en por lo menos tres, hablamos de una enorme exclusión educativa que el gobierno está pasando por alto. Se ha tratado de ocultar este grave problema con la eliminación de la web del programa, desde el 2008, del indicador “III.4. Número de niños y/o jóvenes de 8 a 17 años que reciben beca educativa, respecto al total de niños de 8 a 17 años incluidos en el padrón activo”. ¿Por qué?

El caso es que ni la calidad ni la inclusión educativa PARA TODOS Y TODAS se consideró en el rediseño de Prospera, cosa que tendría que estar en el centro de su razón de ser. De acuerdo con especialistas, sólo hubo un cambio de nombre y las novedades no han tenido ningún impacto importante en el presupuesto. El punto es que no se aprovecha todo el potencial de Prospera.

Sólo en Guerrero requerirían apoyo educativo inmediato, es decir HOY, 468,603 estudiantes de educación básica y media superior. El estado se ubica en el último lugar del país en matemáticas, ciencias y lectura en la prueba PISA 2012. Si no se entrega calidad, las becas o apoyos se convierten en dádivas.

El promedio de becarios por familia es de 1.07 en ese estado de la república; faltan 131,210 niños, niñas y adolescentes de 6 a 17 años que permanecen fuera de las aulas y, por tanto, no reciben apoyo educativo. Guerrero, de acuerdo con el Semáforo Municipal de los Derechos de la Infancia, ocupa la posición 30 en niños fuera de la escuela y el 31, o penúltimo del país, en garantía de los derechos de la población de 0 a 17 años. Oaxaca se ubica en el 30 y Chiapas en el 32.

En suma, se puede afirmar que, en conjunto, son becarios de Prospera el 53.57% de la matrícula total de primaria, secundaria y medica superior de Chiapas, Guerrero y Oaxaca, que requieren ayuda pedagógica inmediata. También que en estos tres estados se ubican 481,675 niños, niñas y adolescentes de 6 a 17 años fuera de la escuela, que tendrán que preocupar a Prospera y a las secretarías de educación locales. Y que 196,286 adolescentes de 15 a 17 años no asisten a la escuela y no han concluido la educación básica, que Prospera debe ubicar para que los atiendan los institutos locales para la educación de jóvenes y adultos. ¿Por qué el rediseño de Prospera no se vio o no quiso ver este “elefante en la sala”? A este programa le vendría muy bien trabajar con enfoque de derechos. Esa sería una verdadera refundación.

Si se quiere combatir la desigualdad es necesario, por lo menos, colocar a México en la ruta de que efectiva, no declarativamente, niños, niñas y adolescentes reciban educación de calidad y que todos y todas estén en la escuela, además de garantizar su derecho a la supervivencia, a la protección y a la participación que debe atender un Sistema Estatal de Protección de los Derechos de Niñas, Niños y Adolescentes. Esto requiere una inversión sustancialmente superior al 1.6% del presupuesto aprobado para el 2015 destinado a Prospera para incluir a todos los que cuentan con la edad normativa para incorporarse a la escuela, así como los que se encuentran en rezago educativo. El trabajo de Prospera es transferir los apoyos y orientar el establecimiento de los servicios, no proporcionarlos.

Prospera aparte, es responsabilidad de la SEP garantizar el derecho a la educación. Se sigue posponiendo hacer el traslado masivo de recursos humanos y financieros, especialmente a las zonas indígenas y rurales, y localidades urbanas depauperadas, que se requiere para proporcionar un servicio de calidad. Si se quiere mejorar no hay más que hacer una inversión histórica en la formación de maestros, y en las escuelas mismas, porque el Censo de Escuelas, Maestros y Alumnos de Educación Básica y Especial 2013 (CEMABE) reporta, por ejemplo, que sólo 41.9% de las escuelas de Guerrero tienen acceso al agua de la red pública (el promedio nacional es 70.3%) y sólo 65.5% de las escuelas cuenta con silla para el maestro en todas las aulas (80.8% es el promedio del país). ¿Para cuándo?

Vernor Muñoz, Relator Especial sobre el derecho a la educación de la ONU, propone integrar las escuelas del CONAFE al sistema educativo regular. Entre tanto no puede seguirse asumiendo como correcto que el presupuesto para esta institución haya sido el 1.08% del presupuesto total en educación para 2013. Tampoco el ridículo presupuesto para el combate al rezago educativo de toda la población, no sólo de los adolescentes de 15 a 17 años, que para el INEA fue de 0.80% en ese año. Recuérdese que el servicio que prestan ambas instituciones no lo realiza personal profesional.

Sin embargo, a la par de esos raquíticos presupuestos, ocurre lo que el CEMABE reporta: 39 mil 222 personas que nadie sabe qué hacen ni dónde están y 30 mil 695 maestros comisionados o con licencia que viven del presupuesto nacional. Durante el sexenio de Calderón se gastaron 27,2 mil millones de pesos (2,05 mil millones de dólares) en publicidad oficial. ¿Hay dinero o no hay dinero?

¿Por qué el presidente Peña no propuso invertir para terminar para siempre con la “escuela pobre para pobres” y eliminar el rezago educativo en adolescentes de 15 a 17 años?

Ahí está la posibilidad de cambiar la historia de Chiapas, Guerrero y Oaxaca, por lo menos en una buena parte. Pero la propuesta del presidente no incluye a la educación, ni se plantea enfrentar con decisión los desafíos que plantean la pobreza, la discriminación a la población indígena y los obstáculos para la reforma educativa que en esos estados son enormes. Además de invertir hay que enfrentar las consecuencias del abandono de la autoridad educativa en esos estados. Por ejemplo, el CEMABE estima que en estas entidades del “sur” no fueron censados 17,306 centros de trabajo y nada menos que 1,607,793 alumnos. El “personal” no censado fue de 109,338.

Se requiere construir las condiciones para impulsar una gran reforma a la educación en esas entidades, empezando por las formas de enfrentar el problema. El nuevo arreglo del Estado con los docentes tiene que incluir el mejoramiento sustancial de sus condiciones de vida y de sus hijos, y un plan de formación docente, seguimiento y evaluación para lograr que los niños, niñas y adolescentes alcancen aprendizajes relevantes para sus vidas y puedan participar en la sociedad del conocimiento. Esto no puede evadirse, a menos que se quiera seguir dejándolos en el pozo de la pobreza y la desigualdad en el que actualmente se encuentran, y que sólo “prospere” la violencia.
La reforma educativa no avanza porque no se han producido los cambios institucionales que impidan la aplicación de una política irresponsablemente inercial, que no asegura competencias para la vida en los que asisten ni acceso de todos y todas. Seguimos pagando las consecuencias del pacto mafioso del estado con Elba Ester Gordillo y sus antecesores. Resolver a fondo el conflicto con la CNTE en esos estados es ineludible. Y los maestros deben ser parte de la solución.

Ojalá que organizaciones especialistas en el tema y el INEE impulsen un debate plural para definir ese nuevo arreglo, con presupuesto incluido, porque lo importante es lograr que la educación llegue hasta el último niño, niña o adolescente.

Cabe señalar, finalmente, que el “sur”, no se nos olvide, está en todas partes. Violencia y exclusión educativa siempre se acaban encontrando.

Las mayores tasas de homicidios en la población de 0 a 17 años, después de Guerrero (61.4), se ubican en Chihuahua (55.7) y Tamaulipas (53.04) (INEGI, 2010-2012). La exclusión educativa en estos dos últimos estados asciende a 166,961 niños, niñas y adolescentes de 6 a 17 años.

La tasa más alta de desaparecidos en la población de 0 a 17, de acuerdo con el Registro Nacional de Datos de Personas Extraviadas o Desaparecidas (oct. 2014) la tiene Tamaulipas (175.8), seguido de Baja California (49.8) y Coahuila (38.0). 141, 555 personas de 0 a 17 años no asisten a la escuela en estas dos entidades.

No puedo dejar de dedicar una palabra a Zacatecas, un estado con rasgos del “sur” en el norte, que tiene 101,890 becarios de Prospera y 47,685 niños, niñas y adolescentes de 6 a 17 años fuera de la escuela. Zacatecas es el lugar 26 en homicidios en la población de 0 a 17 años, pero en homicidios de niñas es el 30, o tercer peor lugar del país, luego de Guerrero y Chihuahua.

Cierro deseándoles una Feliz Navidad y un gran 2015. Que el Año Nuevo nos acerque al ejercicio pleno de los derechos humanos en México y que nos traiga fuerza en los brazos para no bajarlos. Mis deseos son: justicia, alto a la impunidad y educación para todos los niños, niñas y adolescentes. Ojalá encontremos el camino para lograr efectividad: un estado de derecho que asegure igualdad ante la ley y garantía de derechos. No rollo. Mil gracias por su compañía. Abrazo grande.

@LuisBarquera

Niños y niñas enfermos de VIH/SIDA

Odisea global/Ollin Rafael

Por ejemplo, una niña en… digamos, Uganda, la podemos llamar Agnes Nabukalu. Nabukalu tiene 15 años y ha perdido a sus dos padres debido a una terrible enfermedad que mata muy rápido sobre todo a aquellos que son más pobres, trabaja haciendo mandioca. Su cara y sus palabras reflejan una madurez poco común entre los niños de su edad. Nabukalu cuenta que tiene tres hermanos pequeños y que cuida como puede de todos ellos, también dice que tuvo que abandonar la escuela para trabajar y que ahora es lo único que hace, apenas le alcanza para comprar lo básico.

Según UNICEF, en 1995, el 42% de los huérfanos de Uganda habían perdido a sus padres a causa del SIDA, en 2003, los datos indicaban que la situación había empeorado y que ya eran el 48% de los 2 millones de huérfanos del país, es decir, 940 mil. Pero en el todo mundo hay alrededor de 15 millones de niños, niñas y adolescentes menores de 18 años que han perdido a uno o a ambos progenitores debido al VIH/SIDA. Por el otro lado esta enfermedad ha infectado también a millones de niños, UNICEF calculaba que en el 2007 había dos millones y medio de niños y niñas menores de 15 años enfermos, la mayoría en países pobres, y que ya habían muerto 290 mil.

Gran parte del problema, además de la propia enfermedad, es que los niños y las niñas se vuelven mucho más vulnerables, aumenta su pobreza, pueden perder su hogar, abandonan la escuela, sufren discriminación y la falta de oportunidades esenciales y finalmente, con mucha probabilidad, una muerte prematura.

Debido a la celebración la semana pasada del Día Mundial contra el Sida, ONUSIDA, la organización de la ONU dedicada a erradicar esta terrible enfermedad, dio a conocer que, según sus cálculos, cada día mueren 500 niños debido al SIDA, la mayoría en países africanos y asiáticos pobres, el 80%, 3.2 millones de ellos en el África subsahariana. Esto significa que cada año mueren alrededor de 250 mil niños y niñas por una enfermedad que hoy día es tratable. Se sabe que los niños que son atendidos a tiempo con retrovirales tienen muchas oportunidades de tener una vida más o menos saludable, y que si no son atendidos a tiempo el 80% de ellos morirá antes de cumplir los 5 años. Según los datos presentados por ONUSIDA, en el 2013 solo el 30% de los niños y niñas infectados estaban recibiendo tratamiento con antirretrovirales.

Agnes Nabukalu, la niña de Uganda, no sabe todo esto, no sabe que hay miles como ella, no sabe que sus padres todavía podrían estar vivos si se hubiesen tratado con antirretrovirales, no sabe que sus hermanos están infectados, pero tampoco tiene tiempo de pensarlo, apenas duerme cociendo mandioca para que todos coman.

REDIM saluda la Promulgación de la Ley General de los Derechos de niñas, niños y adolescentes

La Red por los Derechos de la Infancia en México #REDIM se congratula por la Promulgación de la Ley General de los Derechos de niñas, niños y adolescentes y reconoce el trabajo de las y los legisladores, gobierno, sociedad civil y academia para esta Ley sea hoy realidad. Nos enfrentamos ahora a un gran reto que es la implementación a nivel federal, estatal y local de manera que con esta Ley General se logre un impacto positivo en la vida de las niñas, niños y adolescentes.

Frente al momento histórico y la coyuntura que vivimos como país, donde nos enfrentamos a una crisis de credibilidad y fragilidad institucional esta Ley General puede significar una oportunidad para que en perspectiva del Interés Superior de niñas, niños y adolescentes se articulen los esfuerzos de ciudadanas y ciudadanos, academia, organismos internacionales, sociedad civil y del estado en sus tres niveles de gobierno.

En este contexto, resaltamos nuestra preocupación por el retroceso en materia de derechos sexuales y reproductivos que impidió mantener en esta Ley el principio de laicidad y garantía de los derechos de la infancia a los que está obligado el Estado mexicano y que sin duda representa un reto para trascender a los intereses de los grupos ultraconservadores y atender las verdaderas necesidades de una infancia y una adolescencia modernas.

Esta Ley representa también un desafío para cambiar la forma en que vemos a la infancia ya que su implementación implicara un tránsito cultural para que se reconozca a niñas, niños y adolescentes como sujetos de derecho y no como objetos de protección.

Recordamos que una tarea inmediata será la armonización de las leyes en los Estados, para lo cual hay un periodo de 180 días a partir de la publicación, así como la formulación del reglamento. Llamamos además para que de forma urgente se destinen los recursos a nivel federal y estatal para que esta ley no quede sólo en el papel.

Si bien esta Ley significa un gran avance para atender el rezago, no es una solución que de forma instantánea resolverá todos los pendientes. Por ello, consideramos fundamental contar con inversión y con la voluntad política del Ejecutivo Federal, el poder Legislativo y los Congresos locales para que en tres o cuatro años podamos ver cambios reales en la vida de niñas, niños y adolescentes.

Los niños soldado de EI

Odisea Global/ Ollin Rafael

Todos están vestidos de negro, se forman, hacen flexiones, reciben golpes en el estómago. Un hombre que parece su instructor pasa uno a uno, ellos permanecen con los brazos alzados, primero un puñetazo de un lado, después del otro y repite unas cuantas veces, finalmente con una patada los lanza hacia atrás. Ellos se levantan del suelo, se sacuden un poco la ropa y cuando ya están listos de nuevo viene un palo que se les revienta en el vientre, ellos permanecen serios y resisten. Es un duro entrenamiento militar y si parecería brutal con adultos parece aún más terrible tratándose de niños. No pasan del metro y medio pero se comportan como fieros soldados. Como indica la leyenda del video, son niños entrenados por el Estado Islámico.

Según cálculos de UNICEF, 300 mil niños y niñas en todo el mundo participan en grupos y fuerzas armadas con diversas funciones: combatientes, cocineros, porteadores, mensajeros, espías o por motivos sexuales. La primera definición de niños soldado se hizo en los Principios de Ciudad del Cabo en 1997, cuando se estableció que un “niño soldado” era “toda persona menor de 18 años de edad que forma parte de cualquier fuerza armada regular o irregular en la capacidad que fuera, lo que comprende, entre otros, cocineros, porteadores, mensajeros o cualquiera que acompañe a dichos grupos, salvo los familiares. La definición incluye a las niñas reclutadas con fines sexuales y para matrimonios forzados. Por consiguiente, no se refiere sólo a un niño o niña que lleva o ha llevado armas, sino también a los que prestan servicios de otro tipo para los grupos armados, aunque no participen directamente en el combate”.

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La situación es muy grave, es un crimen de guerra con el que los niños y las niñas pierden totalmente sus derechos. Según el último informe de la Representante Especial del Secretario General para la Cuestión de los Niños y los Conflictos Armados que llega hasta julio del 2013, el escenario de los últimos años ha empeorado. Los conflictos armados en Siria, Malí, República Centroafricana o Sudán del Sur han supuesto un significativo empeoramiento de la situación. UNICEF remarca la importancia de que el 40{f985fdf11b6d79d408bfcbbd084de38491dd64619d507064abcb442c24c22aae} de estos casos sean niñas pues es necesario visibilizarlas. En su página, UNICEF pone el testimonio de una de ellas. China Keitesti, una niña excombatiente, narra, “Es mucho más difícil para una niña. Para empezar, pierdes tu identidad como mujer: tienes que llevar un uniforme militar, botas, debes llevar pelo corto… no se te permite usar pintalabios ni nada que recuerde que eres una chica. No se te permite ser una mujer: cambia tu forma de hablar, tu forma de moverte, incluso tu forma de estar simplemente de pie… todo. Además eres menospreciada y humillada: imagina tener 16 años y no poder recordar cuántos hombres han tocado tu cuerpo y han abusado de tí. Muchas niñas de apenas 13 años se convierten en madres sin tener el cariño de una familia ni nadie que les cuide, sin padre ni madre, sin nadie que les diga “estoy aquí para apoyarte, yo te protejo”. En el frente las chicas se ven obligadas a cometer atrocidades sólo para demostrar que no son unas cobardes, y eso nunca se olvida. Te sientes sucia y sin valor, pierdes completamente tu autoestima y crees que no mereces que nadie te quiera. Para los chicos también es terrible, pero no puedo hablar por ellos, porque yo lo viví como mujer.”

Cada guerra parece consistir en la lucha por la sobrevivencia de aquellos que participan en ella, por eso es tan difícil hacer que los grupos en conflicto cumplan normas internacionales firmadas en tiempos de paz, por eso o porque, por ejemplo el EI (Estado Islámico), simplemente no conciben de ninguna manera tener que someter su juicio a entidades supranacionales a las que no consideran de ninguna manera como fuentes de autoridad. Sin embargo hay algunas posibilidades, una de las maneras, por ejemplo, es la forma en que se hizo con el Proceso de Kimberley en el que los estados firmantes se comprometían a no comprar diamantes extraídos en zonas en conflicto. Sería interesante saber, por ejemplo, quién está comprando el petróleo extraído en los territorios controlados por EI.

Por el momento las cosas están así y urge hacer algo para cambiarlas. Los niños y niñas del video no están perdidos, hay que rescatarlos y devolverles su niñez, de ellos depende en parte el futuro del planeta.

 

A 25 años de la Convención sobre los Derechos del Niño

Odisea Global/ Ollin Rafael

El 20 de noviembre se cumplieron 25 años de la Convención sobre los Derechos del Niño, sin embargo la situación de los niños, las niñas y los adolescentes no parece haber mejorado mucho. Si volteamos hacia un lado vemos a los niños y niñas de Siria, en el otro a los huérfanos del ébola, más allá a las enormes tasas de mortalidad infantil por causas evitables, a los niños y niñas trabajadores de Latinoamérica, al aumento de la pobreza infantil en Europa, etc. Pero veamos en algunos datos ¿cuánto hemos avanzado?

En el informe de UNICEF, El estado mundial de la infancia 2015, la organización internacional ve un avance significativo. Desde la Convención, dice el informe, “millones de niños se han beneficiado de los avances. Cuando los gobiernos, sus asociados internacionales, las empresas y las comunidades han aportado dinero y energía para cumplir con sus obligaciones en virtud de la Convención, han salvado y mejorado las vidas de cientos de millones de niños”, sin embargo, a pesar de la magnitud de los avances que “han sido profundos en ámbitos esenciales, como la supervivencia infantil, la educación o el acceso al agua potable”, continúa el informe, sigue habiendo “demasiados niños que aún hacen frente al futuro sin que se hayan resuelto sus necesidades o materializado sus derechos, y con todo su potencial frustrado.”

Ningún país ha acabado con los problemas de los niños, las niñas y los adolescentes. Por una parte, “los países de bajos ingresos siguen albergando concentraciones de pobreza y situaciones de desventaja”, por la otra, en los países de ingresos medios, los más desiguales, viven los niños y las niñas más pobres. Lamentablemente, el nivel de desarrollo que van a experimentar los niños a lo largo de su vida está ligado a una “lotería” por el lugar en el que nacen y la situación de su familia.

Según indica el informe de UNICEF:

• El 20% de las mujeres del mundo más acomodadas tienen 2,7 veces más posibilidades que el 20% de las más pobres de contar con la presencia de un asistente calificado durante el parto. En Asia meridional, las mujeres más ricas tienen casi cuatro veces más probabilidades que las más pobres de disfrutar de este beneficio. A nivel mundial, al 79% de los niños menores de 5 años más ricos se les registra al nacer, pero sólo el 51% de los más pobres gozan del derecho a una identidad oficial. Y mientras que el 80% de los niños que viven en las ciudades tienen su certificado de nacimiento, esto ocurre solamente entre el 51% de los que viven en zonas rurales.

• El 20% de los niños más pobres del mundo tienen el doble de probabilidades que el 20% de los más ricos de sufrir retraso en el crecimiento debido a la mala alimentación, y de morir antes de su quinto cumpleaños. Los niños de las zonas rurales sufren una desventaja similar en comparación con los que viven en las zonas urbanas.

• Casi 9 de cada 10 niños del 20% de los hogares más ricos de los países menos adelantados del mundo van a la escuela primaria, en comparación con sólo cerca de 6 de cada 10 de los hogares más pobres. La diferencia puede ser muy grave incluso en los países de ingresos medios. En Nigeria, por ejemplo, el 94% de los niños de los hogares más ricos asistió a la escuela, en comparación con el 34% de los niños de los hogares más pobres.

• Independientemente de la riqueza, las niñas siguen sin poder asistir a la escuela. Por cada 100 niños matriculados en la escuela primaria en África occidental y central, sólo lo están 90 niñas. La exclusión es más grave en la escuela secundaria, donde hay solamente 76 niñas matriculadas por cada 100 niños.

• Las adolescentes tienen más probabilidades de estar casadas o en unión a los 19 años que sus homólogos masculinos, y menos posibilidades que los niños de tener un conocimiento amplio del VIH. En Asia meridional, los niños tienen casi dos veces más posibilidades que las niñas de poseer estos conocimientos con los que se pueden proteger a sí mismos.

• Casi tres cuartas partes (o alrededor de 1.800 millones) de los 2.500 millones de personas de todo el mundo que aún no tienen acceso a mejores servicios de saneamiento viven en las zonas rurales. Los datos de Bangladesh, la India y Nepal, por ejemplo, muestran muy pocos avances entre 1995 y 2008 en la mejora de la cobertura de saneamiento del 40% de los hogares más pobres.

Como podemos ver, sí hay avances, pero muchos niños y niñas han sido excluidos de ellos. El esfuerzo no ha sido suficiente y aún queda muchísimo por hacer. Hoy el tema fundamental, dice UNICEF, es el de la desigualdad. “Reducir las disparidades no es solamente lo que se debe hacer de una manera correcta –cumpliendo así con el espíritu de la Convención sobre los Derechos del Niño– si no que es también lo que se debe hacer desde un punto de vista estratégico, que facilite la obtención de avances prácticos. A medida que la comunidad mundial comienza a configurar el programa para después de 2015, y a actuar en base al mismo, el desmantelamiento de los obstáculos económicos, políticos, institucionales y culturales que se interponen entre los niños y sus derechos debe ser una prioridad central.”

ES NUESTRO DERECHO O “JÚRAME QUE NO TE RINDES”

Para mis queridos Emiliano y Juan Martín, con el corazón.

Estábamos en la plancha del Zócalo cuando mi hija me llamó para decirme que su coordinadora de seguridad le avisó que “ya se estaba poniendo feo” y me pidió angustiada que por favor saliera de ahí. Nosotros, desde la esquina de la catedral con 5 de mayo, no alcanzábamos a percibir nada. No le creí. La gente estaba tranquila, contenta, comiendo cuanta cosa, platicando, aguantando el río de gente que venía por esa calle y se topaba con la plaza a reventar.

En nuestro camino hacia la calle de Madero encontramos a Juan Martín Pérez, director ejecutivo de la Red por los Derechos de la Infancia en México (REDIM). Estaba con Emiliano en su carreola, su mujer, su mamá y sus hermanas, esperando reunirse con otros familiares. Nos abrazamos con el gusto de siempre. Comentamos nuestra fortuna por haber asistido a una marcha que fue increíblemente numerosa, disciplinada, diversa y sin problemas. Nos despedimos con cariño, como siempre también, como hermanos que se quieren y como compañeros de lucha por los derechos de la infancia y la adolescencia en México recordando alguna cosa pendiente.

Luego salimos por Madero en un ambiente festivo, incorporados a la marcha de regreso en medio de familias y estudiantes con ánimo exultante. Recogí a mi hija en el Sanborn´s de los Azulejos, acompañada por un buen amigo que la cuidó hasta mi llegada. Le dije, ignorante de lo que ya estaba ocurriendo, que en el Zócalo no pasaba nada, y que debió alcanzarme allá.

Tomamos el metro en Bellas Artes y llegamos a casa. Inmediatamente buscamos los noticieros. Destacaban una marcha pacífica pero que al final hubo un enfrentamiento grave entre provocadores y granaderos, y que éstos además la habían tomado contra la mayoría pacífica de manifestantes. En eso estábamos cuando Xóchitl encontró un tuit de @ppmerino con la imagen de Martín, impotente y con Emiliano en brazos, aguantando golpes de la policía auxiliar y de la policía federal frente a los cuerpos derribados de su familia.

Me morí en ese instante. Llamé a Martín de inmediato y me dijo que no sabía cuántos golpes había recibido, pero que estaba bien, al igual que su compañera y su familia. Me regresó el alma al cuerpo. Lloré. Me horrorizó pensar en qué haría yo sin Martín, en que pudo haberle pasado algo grave a él y al pequeño Emiliano, un niño de sólo tres años, inteligente, vivaz, como todos los niños, precisamente en el aniversario 25º de la Convención de los Derechos del Niño.

Entendí que si se me hubiera ocurrido quedarme unos minutos más y comerme un elote con Martín me hubiera ocurrido lo mismo. Que si hubiera hecho venir a mi hija a la plancha del Zócalo le hubiera tocado la golpiza y que cargaría con esa culpa, que no era mía, para siempre. Que si hubiera perdido a Xóchitl en el tumulto, como ocurrió por momentos, probablemente ahora la tendría herida o detenida en una cárcel de alta seguridad en Nayarit junto con otros manifestantes pacíficos detenidos arbitrariamente, sin abogado, sin respeto al debido proceso y por supuesto sin respeto sus derechos humanos.

Estoy harto de que nos pase rozando la muerte. Estoy harto de sufrir la violencia en carne propia y que los delincuentes sigan libres. Estoy harto de que esté en alguna carpeta de la Comisión Nacional de Derechos Humanos el caso de Jorge Armando, el llamado niño sicario de Zacatecas, entregado por la policía a los zetas sin ninguna consecuencia. Estoy harto de esperar a qué hora llegan por nosotros por escribir un artículo en el periódico o por alzar la voz. Estoy harto de esperar en qué momento destruirán nuestro blog en Internet. Estoy harto de evadir la noche. Estoy harto de esperar la mala noticia o la agresión siguiente. Estoy harto de pensar en que sigo vivo por suerte, no por un Estado que protege mi seguridad y mis derechos.

En la REDIM hemos dado, y seguiremos dando, una lucha leal, pacífica, apegada al artículo 1º constitucional, llamando al debate y aportando datos duros sobre la situación de niños, niñas y adolescentes en Zacatecas y en todo el país. Dialogamos con todos y construimos con mucha gente buena y democrática. Así impulsamos la aprobación de la Ley General de Protección de los Derechos de las niñas, los niños y los adolescentes, que por cierto el presidente Peña sigue sin publicar. Pero me queda claro que no hay ley que valga sin estado de derecho y sin una institucionalidad en la que los titulares de deberes apliquen la ley sin contemplación alguna, en ámbitos como la educación, la salud o la justicia.

Pensamos que existen dos ingredientes necesarios para “estabilizar” a México. Uno es hacer todo para construir un estado de derecho pleno porque, al igual que en tiempos de mis abuelos, México no ha podido rebasar una situación en que la ley se aplica discrecionalmente, con criterios políticos o económicos, a modo para los poderosos, los narcos y los corruptos.

El otro implica ponernos en la ruta de terminar con la enorme desigualdad que carcome al país y arroja a nuestros niños, niñas y adolescentes a la nada de la violencia o, en el mejor de los casos, a la nada de la destrucción de su amor propio y de su potencial.

Queremos estado de derecho y respeto irrestricto de los derechos humanos de todos y todas. Pensamos que la aplicación de la ley es el mejor camino para hacer de México un país decente. No es mucho pedir, es lo mínimo. Suena desproporcionado porque nunca lo hemos tenido y porque “desestabiliza” un “orden” que ha permanecido prácticamente incólume a lo largo de nuestra historia y que no es apropiado para la dignidad y la convivencia humana.

Lo lograremos tarde o temprano, a través de un diálogo nacional incluyente y de altura, que dé lugar a reformas profundas que aseguren un México en paz, no avivando el fuego de la faceta autodestructiva de nuestra patria.

Lo que podamos lograr sólo lo conseguiremos luchando pacíficamente, con la ley en la mano, porque México nos pertenece a todos y todas incluyendo, por supuesto, a los niños, las niñas y los adolescentes.

No nos vamos a ir a ningún lado, ni vamos a dejar de marchar. Es nuestro derecho.

Exigimos nos regresen a vivos a los muchachos de Ayoxinapa porque vivos se los llevaron y porque no queremos que esta historia se siga repitiendo ad infinitum.

“Júrame que no te rindes”, amable lect@r, como decía la convocatoria a la espléndida marcha del 20 de noviembre, que manchó una autoridad que no sabe ni quiere saber que la distinción entre los pacíficos y los violentos es la diferencia entre la democracia y el mundo salvaje.

REDIM exige respeto al derecho a la libre manifestación en la búsqueda de justicia por los desaparecidos de Ayotzinapa

Organizaciones de la Red por los Derechos de la Infancia en México #REDIM manifestamos nuestra profunda indignación por los actos de represión en contra de cientos de ciudadanas y ciudadanos que participaron pacíficamente en la marcha convocada el día de ayer por los 43 normalistas desaparecidos en Ayotzinapa, Guerrero.

La policía federal y granaderos del Gobierno del Distrito Federal haciendo uso desproporcionado de la fuerza pública irrumpieron en la manifestación pacífica donde se encontraban niñas, niños, adolescentes y personas adultas mayores. Bajo el argumento de aprehender a manifestantes rijosos se atacó de forma indiscriminada a todas las personas que se encontraban en las inmediaciones del Zócalo.

Entre los afectados por esta agresión policiaca se encontraba el Director Ejecutivo de REDIM, Juan Martín Pérez García, su hijo de tres años de edad, su esposa, madre y hermanas; quienes fueron atacados a golpes por parte de los granaderos sin ningún miramiento ante los llamados a proteger a su familia. Las mujeres fueron derribadas con los escudos y los jóvenes que buscaron protegerles golpeados por los policías.

Es importante destacar que en México la Constitución Mexicana ampara el derecho a la libre manifestación pacífica, y es obligación de las autoridades proteger la integridad de sus ciudadanas y ciudadanos. Especialmente de niñas, niños, personas con discapacidad y adultos mayores. Es ilegal hacer uso de la fuerza del Estado en contra de manifestantes pacíficos.

Recordamos que este 20 de noviembre se cumplió el XXV Aniversario de la Convención sobre los Derechos del Niño (ONU, 1989) del cual el Estado Mexicano fue promotor. Esto obliga a revisar las actuaciones de todas las instituciones, especialmente las de seguridad que han mostrado que carecen de protocolos de actuación frente a niñas y niños. Como ejemplo de ello, está el cateo de menores de edad el pasado 16 de septiembre por parte de la policía federal.

  • Exigimos a las autoridades federales y locales respeto al libre derecho a manifestarse de todas y todos los ciudadanos.
  • Exigimos se informe públicamente quién o quiénes y bajo qué argumentos dieron la orden de reprimir a manifestantes pacíficos.
  • Exigimos justicia ante los atropellamientos y hechos violentos cometidos por las autoridades durante la concentración que se identifiquen y sancione a las autoridades de todos los niveles que dieron la orden e instrumentaron el desalojo.
  • Este acontecimiento obliga a las autoridades a hacer pública la existencia de los Protocolos de Actuación de las fuerzas de seguridad en donde hay presencia de niñas, niños, personas con discapacidad y adultos mayores. Y en caso de no existir deben establecer un plazo razonable para su desarrollo y capacitación en el marco del respeto a los derechos de la infancia y los derechos humanos.

REDIM hace suya a la exigencia social que reclama la aparición inmediata y con vida de los 43 normalistas desaparecidos en Ayotzinapa, Guerrero.

Día Universal del Niño

Se cumplen 25 años desde que el mundo prometiera a los niños que haríamos todo lo posible para proteger y promover sus derechos a sobrevivir y prosperar, a aprender y crecer, para que se hagan oír y alcancen su pleno potencial. A pesar de los avances generales, la situación de muchos niños ha empeorado aún más. Antiguas y nuevas dificultades se han combinado para privar a muchos pequeños de sus derechos y de los beneficios del desarrollo.

Para hacer frente a estos retos y llegar hasta los niños que han quedado más rezagados, necesitamos nuevas formas de pensar y actuar, tanto adultos como menores.

Hay mucho que celebrar en el 25º aniversario de la Convención, desde la disminución de la mortalidad infantil al aumento de la escolarización. Pero este hito histórico también debe servir como un recordatorio urgente de que aún queda mucho por hacer. Son demasiados los niños que todavía no gozan plenamente de sus derechos al igual que otros.

En septiembre de 2000, durante la Cumbre del Milenio, los líderes mundiales establecieron los ocho Objetivos de Desarrollo del Milenio (ODM), que incluyen reducir a la mitad la pobreza extrema, detener la propagación del VIH/SIDA y lograr la enseñanza primaria universal para el 2015. Aunque los ODM están dirigidos a toda la humanidad, seis de ellos incumben de forma directa a la infancia, y los otros dos también contribuirán a mejorar las vidas de los niños y niñas. (Objetivos de Desarrollo del Milenio, UNICEF).

En 2013, durante la ceremonia de firma y depósito de los instrumentos de ratificación o adhesión relacionados con tratados, que se celebró en Nueva York, la ONU instó a aquellos Estados Miembros que aún no han ratificado la Convención sobre los Derechos del Niño y sus tres Protocolos Facultativos a hacerlo, ya que son acuerdos vitales para la protección de la infancia contra el abuso y el maltrato.

La Asamblea General recomendó en 1954 (resolución 836(IX) Documento PDF) que los países instituyeran el Día Universal del Niño, para fomentar la fraternidad entre todos ellos y promover su bienestar. El 20 de noviembre marca la fecha en que la Asamblea aprobó la Declaración de los Derechos del Niño Documento PDF en 1959 y la Convención sobre los Derechos del Niño en 1989.

Fuente: http://www.un.org/es/events/childrenday/

Matrimonios forzosos

Odisea Global/ Ollin Rafael

Marrakech es una bellísima ciudad al suroeste de Marruecos, al pie de la cordillera Atlas que se perfila 2,400 kilómetros por el norte de África desde Túnez hasta el océano atlántico. Según se cuenta, Perseo, mítico héroe griego, convirtió al Titán Atlas en piedra después de cortarle la cabeza a Medusa formando el gran macizo rocoso que sujeta al cielo y a la tierra. Han pasado ya siglos desde su fundación pero poco parece haber cambiado en la ciudad, sus edificios, sus alminares recortados en el horizonte parecen salir de otro tiempo. Los atardeceres son de color rojo intenso y las noches estrelladas debido a la sequedad del ambiente. Marrakech fue fundada hace casi mil años, en 1064, por Youssef Ibn Tachfin, el primer emir de la famosa dinastía de los almorávides que algunas décadas después conquistaría parte de la península Ibérica.

atlasEs aquí, en esta ciudad, donde debemos imaginar a una muchacha, una niña de 17 años que yace en el hospital con la cara desfigurada y llena de golpes, es el costo de su delito, un delito anclado en la antigua tradición, ser mujer. Tiempo atrás la niña fue violada por un joven; a él, como castigo (como lo establecía el artículo 495 del código penal marroquí, ahora modificado, aunque la costumbre se mantiene), lo obligaron a casarse con ella. Sin embargo, ella continuaba queriendo tener su propia vida y después de que su marido fuese condenado a una pena de seis meses de prisión, le pidió el divorcio, gran error, los códigos del “honor”, de la “hombría” y, otra vez, de la tradición, no lo permitieron, él la golpeo y después desfiguró su cara con un afilado cuchillo que probablemente inundó la noche con un brillo carmesí. El hombre, con el cuello inflamado y un calor que le quema el pecho, le asegura que ella no estará con nadie más.

El de esa niña no es un caso aislado, también podemos recordar un suceso similar hace dos años cuando una joven, también marroquí se suicidó con matarratas en la casa de los padres de quien la había violado y era su marido.

Según un informe de UNICEF, “Girls are not property”, presentado en Londres el julio pasado, más de 700 millones de mujeres en todo el mundo han sido obligadas a casarse aun siendo niñas. Adicionalmente, 250 millones fueron obligadas a casarse antes de los 15 años. En los países en desarrollo, más de 60 millones de mujeres de entre 20 y 24 años contrajeron matrimonio o vivían en pareja antes de haber cumplido 18 años. La mayoría de estos matrimonios ocurren en Asia, pero sobre todo en la India que concentra el 33{f985fdf11b6d79d408bfcbbd084de38491dd64619d507064abcb442c24c22aae}.

Malala Yousafzai, Premio Nobel de la Paz por su lucha en la defensa de los derechos de las niñas y niños de todo el mundo, dijo que no deberían ser respetadas las tradiciones que fueran en contra de los derechos humanos. “Las niñas no son propiedad de nadie, tienen derecho a elegir su destino. Cuando lo hacen se beneficia todo el mundo”, dijo por su parte Anthony Lake, director de UNICEF, en la presentación del informe.

Para UNICEF, las causas principales del matrimonio infantil, son la desigualdad y la discriminación. Las familias pobres creen que las niñas son una carga económica por lo que casarlas puede ayudar a la familia y otros piensan que un matrimonio temprano protegerá a las niñas frente al peligro de sufrir agresiones sexuales. Por otra parte está el hecho de que casando a las niñas se asegura su docilidad y obediencia en el hogar del esposo y se maximiza su reproducción.

OLYMPUS DIGITAL CAMERALas consecuencias de esto son terribles, las niñas abandonan la escuela limitando enormemente sus posibilidades de desarrollo, si se embarazan prematuramente su vida y su salud se pone en riesgo y dado que ya, en principio, están en un ambiente que las tiene en poca consideración, se exponen a la violencia y los malos tratos.

Para el director del Fondo para la Infancia de las Naciones Unidas, “las soluciones deben ser locales, puestas en práctica con las comunidades, las familias y las propias niñas, con el objetivo de cambiar la visión y romper la cadena que perpetua tanto las escisiones como los matrimonios forzados”.

La tarde en Marrakech se inclina y las primeras estrellas, las más brillantes, comienzan a salir. El cielo yace despejado y limpio y si cierro los ojos un momento siento bajo mis pies el peso enorme de la historia. Puedo incluso imaginarme en lo más alto de un alminar, recorriendo toda la ciudad con la mirada, el ruido de las plazas y el mercado llega hasta mí como un susurro, veo a lo lejos el Atlas y casi puedo distinguir la figura del gigante, me pregunto cómo somos capaces producir tanta belleza y al mismo tiempo ejercemos una violencia tan terrible contra nuestros semejantes.

Actualización: el 21 de noviembre la Asamblea de la ONU aprobó una resolución en la que condena el matrimonio infantil y presentó medidas concretas para abordar el problema que afecta a 15 millones de niñas cada año en todo el mundo. Nota.

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