Luis Alberto Barquera*
Para mi amigo Jorge Álvarez Máynez
La esperanza no es la convicción de que las cosas saldrán bien, sino la
certidumbre de que algo tiene sentido, sin importar su resultado final
Václav Havel (Praga, 1936-2011)
Partimos de esta cuestión: ¿Cómo te sentirías tú si te hicieran eso? Hace unos meses leí en La audacia de la esperanza, de Barak Obama, que no es frecuente que nos hagamos esta pregunta. Como país, decía Obama, “pareciera que sufrimos de un déficit de empatía. No toleraríamos escuelas que no enseñan, que sufren una falta crónica de fondos, de personal y de motivación, si pensáramos que los niños que van a ellas son como nuestros hijos.” Recientemente confirmé en La invención de los derechos humanos, de Lynn Hunt, que la historia demuestra que “al final la mejor defensa de los derechos son los sentimientos, las convicciones y las acciones (…) uno conoce el significado de los derechos humanos porque se siente afligido cuando son violados.”
La iniciativa “Todos los niños en la escuela: Una Segunda Oportunidad para los niños excluidos de la educación básica” parte de la idea de que esos niños son nuestro niños, y de que no podemos quedarnos cruzados de brazos. Los derechos humanos son de todos, incluyendo a los niños, por cierto, aunque sean invisibles. Ese es nuestro argumento ético y punto de partida. Esto inspira nuestro trabajo cuando decidimos impulsar una agenda a favor de la infancia entre ciudadanos y autoridades. Sí, entre ciudadanos y autoridades porque es un problema complejo, que tenemos que resolver en ambas pistas de la encrucijada actual. Además, obviamente, están las razones técnicas de nuestra propuesta, que no es cosa menor. Pero en la línea de convencer y de hacer, lo más importante ha sido generar esa empatía a través de la discusión abierta sobre nuestro planteamiento y el trabajo concreto para operarlo en el terreno. En ese proceso se articula una narrativa con múltiples registros y la convergencia de muchos ríos, que desembocaron en la consecución de que nuestra iniciativa forme parte del presupuesto de egresos 2012.
Habría que decir, en primer lugar, que fue favorable para la causa que el gobernador Miguel Alonso se comprometiera, desde el día de su toma de posesión, con la Segunda Oportunidad. Esto nos dio un piso. Ese mismo día publicamos en Aprender la agenda de infancia que proponemos. Y también, a partir de ese día, nos propusimos colaborar para que se hiciera realidad esa promesa. El gobernador Alonso también dio pasos concretos que mostraron su compromiso, vía el establecimiento de acuerdos de trabajo con PNUD y UNICEF, en un contexto de cambios constitucionales que reconocían la centralidad de los derechos humanos en nuestra Constitución.
Otro dato indispensable fue el Twestival Zacatecas 2011, que tomó la Segunda Oportunidad como su causa y demostró la preocupación de un sector importante de ciudadanos por atender problema de la exclusión educativa, en el marco de un deterioro social creciente. Nos mostró la importancia de alentar espacios para que los jóvenes se expresen, desde sus propias formas, sobre una causa concreta y la empujen a su modo. El 24 de marzo llenamos la Plazuela Goitia, donde privó la solidaridad, la fiesta y el relajo. Nada de declaraciones abstractas o disquisiciones alrededor de la naturaleza sexual de los ángeles de la izquierda o la derecha. El punto era la causa, alrededor de la que convergía gente de todo tipo, que no sólo superaba el miedo o la apatía tradicionales, sino que decía con su actitud que dejaba atrás la idea de que “el que se mueve no sale en la foto”.
Hay que decir también que todo este año trabajamos con las autoridades explicando la propuesta y buscando soluciones operativas. Avanzamos mucho con unos; otros nos dieron el “avión” o no creyeron en nosotros. Pero no dejamos de mover las piernas, como se dice en el fútbol americano. Debatimos intensamente. Trabajamos en los escenarios dónde los obstáculos se presentan y donde anida el conflicto, no de oídas, ni desde el escritorio, sino ahí donde están los problemas que tenemos que resolver. Siempre encontramos gente que quiere hacer su trabajo, pero una maraña de fallas sistémicas, intereses creados y falta de recursos se lo impide. Ahí encontramos también el punto en el que la autoridad requiere de apoyo para cumplir con su propia misión. Confirmamos que efectivamente falta hacer un esfuerzo mayor para garantizar el derecho a la educación de todos los niños, y que en la estructura actual del sistema educativo eso no puede ocurrir o, por lo menos, es muy difícil que ocurra. La propia SEC requiere de un margen de maniobra que no tiene ahora.
Un cuarto elemento es el diputado Jorge Álvarez Máynez. Su presencia se encuentra en todo el anterior recorrido. Desde antes del inicio de la actual administración tomó la causa como propia. Se comprometió públicamente y la promovió directamente con el gobernador, legisladores, funcionarios y ciudadanos. Además de muchas formas expresó que la Segunda Oportunidad era el tipo de política pública que requerían Zacatecas y Guadalupe, el municipio del que proviene, y se fue detrás de sus palabras. Nos consta a todos. Algunos piensan que no debemos trabajar con él porque sólo ganamos que nos pongan tache los demás. Yo pienso que son bienvenidos todos a nuestra causa, aunque no todos nos pongan palomita. Creo en el debate y en tomar posición, lo que necesariamente incluye una política de alianzas, como una tarea central de las asociaciones ciudadanas en la construcción democrática.
Quizá lo más importante, en esa primera etapa, es que la iniciativa se hizo un espacio en las agendas de los diferentes actores. En la del gobernador Alonso, se estableció como compromiso de gobierno. Grupos de ciudadanos la ubicaron entre las cosas importantes que desean para Zacatecas, porque la injusticia y la violencia los avasallan. Los funcionarios no sólo no la torpedearon, sino que la reconocieron necesaria para avanzar. El propio diputado Álvarez Máynez la articuló a su agenda de derechos, transparencia y reivindicación ciudadana del trabajo legislativo. En suma, se hizo un espacio común de confianza entre los ciudadanos que promovemos la iniciativa, al tiempo que cobró legitimidad entre las propias autoridades gubernamentales.
Pero teníamos que dar otro paso. Ahí, otra vez, nos encontramos con Álvarez Máynez y él se encontró con nosotros. La segunda etapa inició cuando asumimos que debíamos hacer el esfuerzo por lograr que la iniciativa formara parte del presupuesto de egresos 2012, si queríamos colocar con largo aliento el tema de la exclusión educativa en el centro del debate. Así llegamos al día 10 de noviembre, cuando ejercimos el derecho que nos da la Constitución de Zacatecas y solicitamos respetuosamente incluir en el presupuesto la Segunda Oportunidad. Así establecimos de inicio un diálogo directo con los poderes y colocamos el tema en el escenario político.
Primero dirigimos una carta pública al gobernador, en la que le pedimos honrar su compromiso con la Segunda Oportunidad, para que mandara el mensaje “de que en su gobierno forma parte de las prioridades reales el tema de la exclusión educativa, porque es un asunto que tiene múltiples vasos comunicantes con factores de riesgo como la violencia en la familia y en el entorno, la pobreza y el trabajo infantil, la realización de uniones tempranas, y el consumo de drogas y alcohol. Y, sobre todo, de que existe la voluntad palpable de superar la inercia y de garantizar derechos, como única vía para construir un estado de Zacatecas próspero, seguro y democrático.”
Posteriormente, en otra misiva también pública, solicitamos a los legisladores del Congreso de Zacatecas asumir los términos del dictamen que llevó a la LX a la aprobación de los cambios a los artículos 4ºy 73º de la Constitución, con el fin de cumplir con ésta “y con los compromisos internacionales de México en favor de la infancia, para dar paso a nuevos paradigmas en el diseño y ejecución de políticas, que propicien el destino de MÁS RECURSOS HACIA ESE OBJETIVO y que los mismos sean mejor aplicados, porque tenemos una enorme deuda histórica con nuestros niños, niñas y adolescentes.”
Durante más de un mes impulsamos el debate desde la prensa escrita, a través de nuestras columnas de opinión. Mantuvimos un diálogo intenso con la ciudadanía a través de twitter y facebook. La red construida alrededor de Twestival Zacatecas regresó por sus fueros y mantuvo un apoyo permanente. Todos los días recibimos decenas de consultas en nuestro sitio y preguntas directas acerca de la iniciativa, que tratamos de explicar lo mejor que pudimos. ¿Qué tanto es tantito? No sé, vamos a hacer el esfuerzo de medirlo. Lo cierto es que recibimos el aliento necesario para avanzar y para crecer. No estábamos solos.
El martes 13 de diciembre, finalmente, la Segunda Oportunidad quedó integrada en el presupuesto de egresos 2012. Esa mañana entregamos a todos los diputados el documento “El gobierno de Zacatecas sería ejemplo si apoya la Segunda Oportunidad para todos los niños excluidos de la educación básica”, elaborado por Carlos Muñoz Izquierdo, sin duda el apoyo explícito más importante proveniente del mundo académico que recibimos. Con este último esfuerzo ya no había más que decir. La decisión final estaba en otro lado y la Segunda Oportunidad sólo era uno entre muchos temas y agendas cruzadas en el Congreso, como ocurre en cualquier democracia. Entonces Jorge Álvarez Máynez negoció generosamente el retiro de las reservas al presupuesto que tenía previstas, a sabiendas que estaban en el centro de su esfuerzo legislativo, en aras de colaborar en la construcción de una mayoría en la que se incluyera la Segunda Oportunidad. Así él logró, para nuestra alegría, colocar la iniciativa en el presupuesto de egresos 2012.
Creo que ganamos todos. Sin duda ganó Zacatecas. Quizá lo más importante es que logramos dibujar lo que podría ser una nueva forma de relación entre el poder y los ciudadanos. También añadimos líneas a un rostro, a una identidad plural, que busca un cambio a través de la ley y pacíficamente.
¿Qué sigue? Tenemos que ser siempre fieles a nosotros mismos, pero comprendiendo que debemos ser generosos y hacer todo para construir el espacio común que posibilite la garantía de derechos para todos, en particular para los niños, las niñas y los adolescentes. Algunos piensan que no debemos trabajar con el gobierno, pero nosotros creemos que debemos fortalecer a las instituciones. Otros piensan que debemos hacer política como la hacen nuestros políticos, pero nosotros pensamos que tenemos hacerla con datos y poniendo por encima de todo nuestra misión. Otros más nos dicen que debemos plegarnos a agendas nacionales, pero nosotros pensamos globalmente y actuamos localmente, de acuerdo con nuestra agenda para Zacatecas. Nosotros pensamos que debemos repetir la ficha, como se dice en el dominó.
Me quedo con lo que decía Václav Havel (fallecido ayer, precisamente), un faro que nos inspira: “No basta con tener visión; ha de combinarse con atrevimiento. No basta con mirar los peldaños: hemos de subir las escaleras.” A nosotros nos toca hacer nuestra parte, que es convencer y hacer, desde donde estamos. Basta de llamados a misa. Hay que meter las manos. Caminar el camino. Sumarnos, porque sólo somos una pequeña parte. Ojalá tengamos la humildad para ponernos en los zapatos del otro y la sabiduría para colaborar en la construcción de lo que necesita Zacatecas.
En fin, escribo este cuento sólo para decirles que, al final, para mí, este logro sólo fue producto de tomarnos la molestia, con todo lo que implicó. Y que valió la pena.
Agradezco el apoyo de mis lectores de La Jornada durante este año maravilloso. Sin ustedes estoy seguro de que, por lo menos en cuanto a mí, nada habría sido igual. Deseo a todos una Feliz Navidad y un gran Año 2012. Nos vemos el 16 de enero del año nuevo, que sin duda será decisivo para avanzar en la garantía de derechos para todos.
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@luisbarquera
